22 de mayo de 2010
Ay, qué caló!
10 de mayo de 2010
Gali Gali Sim Sim
8 de mayo de 2010
6 de mayo de 2010
29 de abril de 2010
Los hilos que dan vida
23 de abril de 2010
20 de abril de 2010
Un día de grabación
9 de abril de 2010
Un paseo en bici por Ahmedabad
29 de marzo de 2010
Deporte nacional
Después de unos cuantos meses disfruté de la típica tarde de domingo con partido… Eso sí, cambiando los goles por runs, y los fueras de juego y penaltis por overs, balls, run out y demás terminología que por fin entendí.
Y dejando de lado el deporte en sí… Merece la pena ir a un partido de cricket (en India) porque no hay momento para el aburrimiento. El estadio era de lo más moderno, de hecho, más que muchos de los estadios de fútbol en España (cosa que no me esperaba). Con gradas perfectas, muchas luces, pantallas donde repiten las jugadas... Pero siempre queda espacio para ese toque indio, por supuesto.
Cada vez que un equipo hacía algo bien, del techo del estadio salían petardos o fuegos artificiales. Así que, básicamente, cada 5 minutos era una fiesta porque si uno fallaba significaba que el otro ganaba (si es que aquí siempre hay algo que celebrar…). A parte de los petardos, unas animadoras (ni una india) salían a bailar durante un minuto cada vez que su equipo acertaba, a ritmo, como no, de músicas de películas de Bollywood. En el descanso, presentadores de televisión saltaron al campo para entrevistar a las estrellas (la pasión por los jugadores de cricket es parecida a la adoración por las estrellas de Bollywood). Y ellos encantados. Lo de la concentración aquí no se lleva: mientras unos respondían a preguntas de una entrevista otro jugaba con gente del público que concursaba por no-se-qué premio.
Y lo mejor de todo… el marcador. Las super-pantallas que informan de todo lo que pasa en el partido, que ponen las repeticiones, los datos de los jugadores, sus medias y casi hasta su talla de calzoncillo, no han dejado sin trabajo a los señores que trabajaban ahí antes de que llegaran las nuevas tecnologías. El marcador que informa sobre los runs (que entendida me he vuelto) de los jugadores que están bateando en ese momento sigue sin cambiar los números por ordenador…
18 de marzo de 2010
Con poco dinero y muchas ganas
27 de enero de 2010
Últimas cosas bonitas de India antes de partir...
24 de enero de 2010
Which country? Spain, Spain...
23 de enero de 2010
Una guerra de colores
9 de enero de 2010
El rey león
Érase una vez una selva perdida por el oeste de la India donde vivía Yodo, el rey león…
Un buen día, un joven león llegó al territorio de Yodo y quiso arrebatarle el trono. Lucharon durante largo tiempo hasta que Yodo no pudo más. El joven león venció y el viejo rey león murió días después de la pelea. Un nuevo reinado comenzaba en la selva…
Yodo dejó huérfanos a tres cachorros, que corrían grave peligro si se quedaban por ahí, cerca del nuevo rey que comenzaba a marcar su territorio. Por ello, su madre llevó a los pequeños a una zona más alejada de la selva. Esto no gustó nada a los pastores que vivían por allí, que veían como sus vacas y búfalos eran menos cada día… Los hambrientos leoncitos se comían todo lo que su madre cazaba por las noches.
Mientras tanto, en el otro lado de la selva se podían oír los rugidos del nuevo rey león retumbando en cada rincón. Todos tenían que saber quién era el que mandaba ahora…
Esto, que parece sacado de una película de Disney, es lo que está pasando estos días en la reserva de Gir, único lugar de Asia donde todavía se pueden encontrar leones, exactamente 365 leones asiáticos…
30 de diciembre de 2009
29 de diciembre de 2009
Falas portugues?
22 de diciembre de 2009
21 de diciembre de 2009
Un mundo sin Navidad
13 de diciembre de 2009
¡Viva los novios!
11 de diciembre de 2009
Cosas de arquitectos
Sí, esta ciudad existe en India y se llama Chandigarh. Es una ciudad cuadriculada, dividida en sectores, con anchas avenidas por las que no pasan apenas coches, con amplios jardines, con rotondas, sin basura en la calle y un largo etcétera que sorprende tras estar un tiempo en este país. Una ciudad diseñada por Le Corbusier y construida desde cero, al contrario que el resto de ciudades, que van creciendo conforme a las necesidades de sus habitantes. Por cierto, los habitantes de esta ciudad parece que se hayan escondido en algún rincón porque son pocos los que se ven por la calle.
Este sitio puede ser un buen refugio para los turistas que se sientan aturdidos en este país y necesiten algo parecido a una ciudad europea. Pero al cabo de un par de horas, cuando se han visitado los edificios importantes del arquitecto y el bonito parque decorado con basura reciclada, puede resultar aburrida.






